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EL MARCADO DE LOS HUEVOS
El CÓDIGO indica la forma de cría de las gallinas ponedoras, el país de origen y el número distintivo del productor.
Un huevo fresco procedente de ponedoras sanas, recogido y manejado en condiciones higiénicas de garantía, no presenta riesgos sanitarios para el consumidor. No obstante, a la hora de manipular los alimentos se deben tomar algunas precauciones para prevenir toxiinfecciones:
- No lave los huevos antes de meterlos en el frigorífico
para su conservación.
- Cuaje bien las tortillas y manténgalas en
refrigeración.
- Prepare la mahonesa con la máxima higiene
y consérvela en el frigorífico hasta
su consumo.
- No rompa el huevo en el borde de los recipientes
donde los vaya a batir.
- Por razones de higiene, el recipiente de batido
debe emplearse únicamente para esta operación.
- No separe las claras de las yemas con la propia
cáscara del huevo.
- No deje los huevos, ni los alimentos que los contengan,
a temperatura ambiente.
- Conserve siempre en el frigorífico los pasteles,
natillas, salsas, etc. y consúmalos en las
24 horas siguientes a su elaboración.
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