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Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos

Calidad

Calidad /Conveniencia/Elección del consumidor

El huevo, alimento excepcional

El huevo es un alimento natural que contiene prácticamente todos los nutrientes necesarios para nuestro organismo. Por eso podemos decir que es un alimento muy completo. También tiene la mejor relación entre valor nutricional y precio.

La proteína del huevo es la de mayor valor biológico, es decir, la que más se parece a la que necesita nuestro organismo para nutrirse.

Los efectos positivos en la salud de algunos componentes del huevo (ácidos grasos insaturados, antioxidantes o colina, por ejemplo) permiten considerarlo un alimento funcional.

Es un alimento básico en la dieta de todos los países, culturas y religiones, y lo será en el futuro, ya que tiene innumerables ventajas.

El consumidor moderno tiene en el huevo un gran aliado en su alimentación y estilo de vida, por numerosas razones:

  • conveniencia: es fácil de preparar y está listo para el consumo, tiene una vida útil larga para un alimento fresco sin condiciones especiales de conservación
  • es natural, nutritivo y saludable, indicado para consumidores de cualquier edad y condición fisiológica y forma parte de la Dieta Mediterránea
  • variedad: hay un huevo para que cada consumidor elija el que prefiera (por modo de producción, origen, tamaño, precio y otras características comerciales)
  • economía: el huevo tiene la mejor relación entre calidad nutricional y precio
  • gastronomía: gusta a casi todos, hay multitud de preparaciones posibles y se integra en cualquier estilo culinario y tipo de cocina
  • “comodín” para casos difíciles: es de gran ayuda para que los niños, ancianos, personas convalecientes o inapetentes consuman los nutrientes necesarios sin esfuerzo. Enriquece cualquier plato y se prepara de infinitas formas apetecibles

Tanto si se usa el huevo en cáscara o tras su procesado, como ovoproductos, el huevo es parte esencial de elaboraciones culinarias tanto en hogares como en restauración. Es también un ingrediente empleado en muchas industrias alimentarias para la elaboración de otros alimentos (salsas, postres, bollería y repostería, helados, platos preparados, productos cárnicos y de pescado, entre otros).

La elección del consumidor, garantizada en la Unión Europea

El consumidor decide qué tipo de huevo compra gracias a que en la UE la gama disponible en el mercado es amplia, y las indicaciones del envase informan sobre el sistema de cría, la frescura, el origen, el tamaño o la alimentación de la gallina, entre otras. Además hay distintas presentaciones y formatos, según las necesidades y preferencias de cada comprador.

El consumidor español da un valor prioritario a la frescura cuando compra huevos. Le importan también el tamaño y la alimentación de las gallinas, por delante de la forma de cría o el origen.  Los huevos producidos en España y la UE llegan al mercado entre uno y tres días tras la puesta, con la máxima frescura y garantías de calidad.

España es un gran productor y exportador de huevos, por lo que los huevos que consumimos en nuestro país son procedentes de granjas españolas que producen según el MEP.

Todos los huevos producidos en la Unión Europea se producen y comercializan con requisitos muy exigentes: los más elevados niveles de sostenibilidad,

sanidad y bienestar animal y seguridad alimentaria. Tanto las autoridades como los técnicos de las empresas productoras y de entidades externas vigilan y controlan que se cumplan las condiciones establecidas en las regulaciones de la UE.

También se controla que, en los casos de huevos amparados por alguna certificación o norma adicional, cumplan los requisitos de comercialización específicos establecidos por la norma. Es el caso de los huevos identificados como “de gallinas alimentadas con cereales”, “extrafrescos”, con denominación de origen o certificación ecológica, por ejemplo.